Los primeros astronautas que vayan a Marte deberán estar preparados para quedarse allí el resto de sus vidas, de la misma manera que hicieron la mayoría de europeos que colonizaron América. Así se ha expresado Buzz Aldrin, el segundo ser humano que puso un pie en la Luna, en una entrevista concedida en el transcurso de una visita que ha realizado a París.
El astronauta norteamericano, que cuenta ya con 78 años, ha señalado que, dadas las grandes reservas de agua congelada y las similitudes que tiene este planeta respecto a la Tierra, para un ser humano debería presentar menos dificultades subsistir en Marte que en la Luna.
Así por ejemplo, un día solar en Marte dura casi lo mismo que en la Tierra (24 horas 39 minutos y 35 segundos), tiene unas estaciones muy parecidas, si bien se alargan casi el doble ya que el año marciano es de 1,88 años en la Tierra y, dado que la presión parcial de CO2 en su superficie es 52 veces mayor que en la Tierra, se deberían poder cultivar plantas.